jueves, junio 28, 2012

Dando la chapa

¡Estamos de celebraciones!

Anoche no hacía más que escuchar cohetes y cláxones que venían de la calle. No es de extrañar, estoy que rompo la pana. Recupero mi página web, activo mi tumblr (siempre estoy abierto a cualquier sugerencia que queráis que dibuje), reactivo la tira BandaSonados... ¡Pues claro que hay motivo para celebrarlo!

Ah... que España que... ¿la Eurocopa? ¿Pero ya ha sido? ¿Hemos ganado qué? Ah, no... Ah, vale...

Ya me extrañaba a mí, ya...

Vaya, y yo que había preparado una tanda de chapas para celebrar lo mío... A ver qué hago yo ahora con ellas.


No sólo hay chapas, también tengo imanes para la nevera. Cinco modelos distintos, para que veáis. Dos para el blog, uno para mi web, otro para el tumblr, y otro más para la tira. Por cortesía de ChapiPiruli.com, que son superapañados para este tipo de cosicas.

Pues eso, algo habrá que hacer con ellas, no me las voy a quedar yo todas. ¿Se os ocurre alguna idea? Podría montar algún sorteo, o algún concurso, algo, lo que sea.

Mientras lo pienso y maduro la idea, estoy abierto a todo tipo de sugerencias.

P.S.: Por lo pronto, creo que me llevaré unos pocos de cada (chapas e imanes) este fin de semana a Córdoba, al Festival Internacional de Música de Cine. Buscadme por allí :)

miércoles, junio 27, 2012

Cuenta Atrás para el Festival BSOSpirit: Úbeda 2011

El Festival Internacional de Música de Cine "Ciudad de Úbeda" "Provincia de Córdoba" comenzó este lunes pasado su andadura en su edición 2012 con un inicio por todo lo alto y, aunque por diversas circunstancias, al final no voy a poder estar allí desde el primer día, sino hasta el sábado, espero poder volver de allí con un buen sabor de boca y el saber que la experiencia ha sido todo un éxito.

Mientras tanto, y como preludio final, aprovecho para contar mi experiencia (o lo que recuerde) del pasado 7º Festival Internacional de Música de Cine "Ciudad de Úbeda". Aviso a autoestopistas, porque la entrada es larga como un rollo patatero, y cargada de fotos.


Como se puede extraer con un poco de vista del fenomenal cartel del pasado año, la figura de la música de cine a la que se rindió un sentido homenaje a lo largo del Festival fue nada menos que el gran Michael Kamen. Varios de sus temas más conocidos fueron mágicamente intrepretados tanto en el habitual recital de la noche del jueves (ya que la del viernes se reservó a otro capítulo épico, del que hablaremos más adelante) como en el concierto sinfónico del sábado. Hemos de recordar que dos de los invitados de esta edición, Christopher Lennertz y Blake Neely, habían tenido la oportunidad de colaborar ampliamente con el compositor, por lo que sus experiencias con el mismo añadieron aún más riqueza al programa del Festival.

Con Blake Neely

Como ya comenté con anterioridad en el blog, aquel año ya se notaba un cambio (no diré a peor, lo dejo simplemente en cambio) con respecto a pasadas ediciones. En el 2011 se notó especialmente la crisis, ya no sólo en cuanto a importantes ausencias (amigos a los que esperas ver todo un año, pero que al final se caen del plantel de asistentes), sino incluso a nivel de medios.

Sí que se notó, y bastante, el recorte a última hora en el presupuesto inicialmente prometido para el Festival. Tanto, que aunque finalmente salió adelante (como siempre, y es que no hay recortes que afecten al ánimo de muchos miembros de la organización del evento), tuvo sus momentos oscuros en los que la luz al final del tunel se antojaba inalcanzable. En parte, debido al cambio de equipo de gobierno en la ciudad, y su inicial desinterés (por no decir ya desprecio) hacia el trabajo, no ya del año en curso, sino de los seis anteriores. Y son del tipo de cosas que te tocan las narices y te bajan la moral.

Así estaban las cosas, y así las sentí yo, de modo que era como si aquel año no tuviera el cuerpo para festivales. Como miembro (aunque muy marginal, sólo eché una mano sobre la marcha, y en la medida de mis posibilidades) de la organización, y más como asistente, me sentía bastante desanimado, cansado, por el devenir que habían ido tomando las cosas en el seno del Festival, y por lo oscuro que se presentaba el panorama. Es más, aunque no debería quejarme de esto, por mi escasa participación al respecto, sí que observé cómo volvían a repetirse muchos errores del pasado, muchos aspectos que ya suponía limados pero que volvían a producirse en la parte de organización. Errores de principiantes, o despistes, que se podían y deberían haber controlado más, después de seis años dando el callo. No quiero decir con esto que el festival estuviera mal organizado (ya quisieran algunos eventos de mayor calibre o mayores ínfulas tener la calidad que tiene éste a nivel de personal y rendimiento), pero sí que ciertas cosas se podían haber hecho mejor. Vaya, como siempre.

Volviendo al desarrollo del festival, el citado sentimiento de pesimismo era algo que se notaba en el ambiente, no era sólo yo. Veías que, en general, notabas rara a la gente, como con ánimos de despedida, como a sabiendas de que no le veías continuación al asunto. Supongo que fue precisamente esa sensación que nos embargaba a todos la que, finalmente, consiguió que muchos, entre los que me quiero incluir, por fortuna para mí, sacáramos fuerza de flaqueza y decidiéramos disfrutar del momento. Como si no hubiera mañana. Por si acaso.

Y además, que teníamos un plantel de invitados de lujo, para respaldar ese ¿último? año. Debo reconocer que, en un principio, no había muchos de ellos que me llamaran la atención. Ya podéis tirarme piedras, si queréis, pero me va más un tipo de música y por ello desconocía gran parte del currículum de muchos de los compositores invitados. Un grave error por mi parte, añado, que por suerte pude rectificar sobre la marcha.

Porque tiene delito quejarse de una cartera de invitados que incluye nombres tales como los ya citados Christopher Lennertz y Blake Neely, los ya conocidos por ediciones anteriores Alberto Iglesias, Pascal Gaigne, Bruno Coulais (en calidad de Presidente de Honor) y Óscar Araujo, y nuevos nombres (en cuanto a su presencia en Úbeda) de la talla de Philippe Sarde, Mark Isham, Carles Cases, Gabriel Yared y Bear McCreary. Un nivel de órdago para la séptima edición, ídolos para muchos, y para otros, como fue mi caso, una ineludible excusa para descubrir a nuevos talentos y a grandes maestros.

Con Óscar Araujo

A esa nada desdeñable lista hemos de añadir la presencia "no oficial" de grandes amigos como Marc Vaíllo y Mateo Pascual, de quienes ya pudimos disfrutar en años anteriores y con los que fue un placer (lo es siempre) volver a compartir tan buenos momentos. Naturalmente, la interpretación en el concierto de la suite de Castlevania hacía que el nombre de Araujo pudiera quedar por encima, pero no fue excusa suficiente como para no reconocerles como los incipientes profesionales que son.

Con Mateo Pascual y Marc Vaíllo

A colación de esto, decir que tuve la oportunidad de charlar con Mateo acerca de su no-banda sonora para la producción hispana "Planet 51", de la que finalmente se encargó sólo de la música para el videojuego. Una pena que decisiones y tejemanejes de las productoras devengan en tamaño desperdicio de talento. En fin.

Realmente, y aunque me veáis con el chip "negativo", el séptimo Festival de Úbeda nos regaló momentos realmente inolvidables, y a tener en cuenta. Y pese a parecer que la cosa iba a terminar ahí, aún hubo detalles que marcaban una posible continuidad. Como el hecho de que, por fin, hubiera un trofeo generable en cadena basado en mi personaje de Jerry Spirit, con el que obsequiar a los invitados, y a los galardonados con los Premios GoldSpirits.

Desde hacía un par de años, era inviable el modelo en cerámica, visto que nadie podía recoger el testigo dejado por mi señora esposa, que era quien se dejaba las manos, la paciencia y el tiempo en tener el número justo de trofeos listos, a veces hasta el último momento. Ya el año anterior se hizo una intentona de variar el trofeo, pero visto que no terminó de gustar a no sé quién, en esta edición se optó finalmente por variar la fórmula y dar con quien pudiera encargarse del modelado y preparación de la figura, al tiempo que se daba pie a la replicación en masa (¡por fin!) de la misma, pensando en futuras ediciones. El resultado es excepcional, claro. 


Y ya el detalle máximo, la bomba, hubiera sido poder contar con uno, como "padre de la criatura", pero bueno. Lo considero sólo como uno más de los pequeños fallos del séptimo año, y desde luego, uno de los más sencillos de rectificar.

El 7º Festival de Úbeda, sin embargo, debe recordarse y así debe figurar en los anales de la historia como el que más conciertos y recitales nos ofreció, con respecto a ediciones pasadas en la ciudad. Y eso pese al recorte presupuestario de última hora. Y pese a los típicos fallos técnicos que siempre asoman cuando menos te lo esperas.

Y es que, de contar "simplemente" con un recital (para música no necesariamente cinematográfica) y un concierto sinfónico se pasó a añadir a éstos un prólogo en forma de concierto de presentación a cargo de la Agrupación Musical Ubetense (interpretando un variado elenco de temas míticos y muy reconocibles), un monográfico sobre la obra de Bear McCreary, un concierto coral con el que clausurar magistralmente el evento y... un concierto al aire libre, totalmente gratuito, con el inigualable y emblemático escenario de la Capilla de El Salvador de cortina de fondo. Un sueño largamente buscado a lo largo de siete años de celebración ininterrumpida del festival que por fin se vio cumplido.

Un descanso en los ensayos para el recital ("Tell me if you ever loved a woman") 

En el concierto inaugural con la AMU

En mi opinión, el apartado que desentonó de los anteriores fue, y no porque la música no estuviera a la altura, fue el monográfico de Bear McCreary. Está claro que la oportunidad era única, que para muchos supuso descubrir su obra (más bien redescubrir para mí, ya que conocía gran parte de su trabajo pese a no ponerle nombre o no haberme fijado especialmente en la música), pero el problema estuvo en la elección del momento para ello. A lo largo de estos siete años, nos hemos encontrado con que no hay tiempo material para todo lo que nos gustaría que hubiera en el festival, pero opino que colocar un concierto así, a una hora ya intempestiva (habida cuenta de que hubo algún retraso hasta que comenzó) y justo a continuación de un recital ya de por sí largo, no fue lo más acertado. Supongo que era eso o nada, pero debo confesar que no lo disfruté como se merecía.

Con Bear McCreary

Bear McCreary en sus ensayos

Pero de lo que no cabe duda fue de que el concierto ante El Salvador supuso la guinda sobre el pastel del evento. Vale, quizá el equipo de sonido no funcionara todo lo bien que debiera, quizá el repertorio escogido ("Europa, Europa", una selección de obras de los compositores europeos invitados) no fuera el más acertado dada la acústica y dado el público asistente (aunque numeroso y en parte entregado, hubieran disfrutado más temas más "comerciales"), quizá si el consistorio se hubiera implicado un poco más no hubieran sido necesarias según qué chapuzas de última hora... Pese a todo, fue un momento mágico que Úbeda merecía vivir desde hacía mucho, mucho tiempo, y que por fin se hizo realidad.




Aquí estamos, disfrutando en familia del marco incomparable



Y creo que, precisamente por eso, ese concierto frente a El Salvador sonaba más que nunca a despedida, a "canto del cisne" del Festival de Úbeda, como si con él se quisieran quemar todas las naves antes de poner fin a todo, lo que conseguía que el momento fuera aún más emotivo, si cabe.

 Concierto sinfónico del sábado noche

Así es por lo que, por éstos y otros motivos, se hacía necesario disfrutar del momento lo más posible. Conforme se acercaba el domingo, y la tradicional despedida en el almuerzo de hermandad, se hacía más notorio que no teníamos ni pajolera idea de qué continuidad podía tener el festival. Ante nosotros se cernía el más oscuro de los abismos, un incierto futuro, y lo único que se nos ocurría entonces era hacer piña entre todos y dejarnos llevar por la emoción.


Resultaba a la vez triste pero gratificante ver cómo la sensación predominante de que aquél bien podía ser nuestro último año era aceptada de buen grado, más o menos, por los asistentes, piedra angular del Festival, y el resultado era una mezcla entre resignación y la vez agradecimiento por todos estos años vividos entre lo que casi podía considerarse una familia.

Con Christopher Lennertz



Pero no era el momento de pensar en el futuro, eso ya se podía hacer al día siguiente. Se acusaba el cansancio, y aún quedaba el concierto coral (orquestado por Mikael Carlsson, reponsable de Moviescoremedia) que serviría de broche de oro para el festival.

The Choir Adventure

Acabé contento con la experiencia, pese a que como ya he comentado, no empecé de humor, ni ésta saliera tan redonda, ni mucho menos, como en ediciones anteriores. Al final lo que te queda es la emoción del momento, compartida por todos, y eso es lo que verdaderamente importa.

Al término del 7º Festival, pasados los obligados días de descanso y desconexión, fue cuando se empezaron a dar los pasos necesarios para continuar en la línea y preparar la futurible siguiente edición. Todas las señales apuntaban a que sería en otra sede, como al final ha ocurrido. Por un lado, el Festival necesitaba de un paso hacia adelante en su evolución. Por otro, la apatía y el desinterés de la corporación local, ya evidente durante la celebración del Festival, donde ni siquiera se dignaron a aparecer unos representantes de la ciudad en condiciones, le hacía un flaco favor a la continuidad del evento.

Y como en el cuento, hasta que no le han visto las orejas al lobo, hasta que no se han dado cuenta de la importancia y repercusión de un evento de estas características, no han reaccionado. Demasiado tarde. Un Festival como el de Úbeda no es algo que se pueda preparar de la noche a la mañana, exige un trabajo continuado y unos compromisos previos que no puede cubrir el mejor presupuesto posible. No es cuestión de dinero, la excusa de moda a la que agarrarse en estos tiempos de crisis, sino de dedicación y de interés por parte de los involucrados. Se han de tener en cuenta las agendas de los posibles invitados, y las de los potenciales asistentes, que no pueden reservarse unos días de vacaciones de un día para otro. No, tal y como está el panorama laboral actual. En el fondo, la gente viene al Festival a divertirse, a pasarlo bien, a disfrutar de una afición que le encanta, pero sobre todo supone un sacrificio ya no sólo a nivel económico, sino a nivel laboral y familiar, conciliar todo eso para poder escaparse durante esos días a esta ciudad perdida entre olivos.

Con medios, cualquiera puede montar un Festival de lo que quieras, pero algo como lo que se ha logrado aquí, en Úbeda, a lo largo de estos siete años consecutivos (no hay que olvidar ese importante detalle), sólo se logra con tenacidad, ilusión y ganas de hacer las cosas bien (aunque a veces no puedan salir mejor), y sacrificando muchas otras cosas por el camino.

Todavía pueden darse con un canto en los dientes de que en Úbeda vaya a celebrarse, en las mismas fechas en las que se venía celebrando el Festival, uno más centrado en los videojuegos y el cine de animación, sin perder de vista sus bandas sonoras, PlayFest. Un tema mucho más concreto y con mucho potencial, que sinceramente espero que sepan aprovechar como se merece.


En lugar de lamentarse por la leche derramada, en lugar de entorpecer con torpes y mezquinas maniobras los sueños de un colectivo que opera por amor al arte y en pro de su afición favorita, llega el momento de la verdad, de dejar pasar el testigo del Festival a otra ciudad, Córdoba, y de desearles lo mejor en su nueva andadura.

Esta semana lo comprobaremos. Y espero poder contároslo pronto.

viernes, junio 22, 2012

Especial 500 entradas: Vuelve Bac Hylon's Web

Pues sí, parece mentira, pero por fin he llegado a las 500 entradas en el blog. Quién me iba a decir a mí que iba a tener tanto que contar.

Sí, yo también busco de éstos, ¿habéis visto alguno?

En muchos otros blogs, mucho mejores y más regulares, tienen a bien celebrar por todo lo alto cada nuevo aniversario cumplido. Genial, me parece estupendo. Sin embargo, en mi caso, tendría que estudiarlo. Cree el blog en su día, pero luego pasó bastante tiempo hasta que empecé a publicar en él, y algo de tiempo más hasta que terminé por orientar el estilo del blog (que es... bien, un poco libre, la verdad). Tendría que establecer una "fecha cero", o algo por el estilo. Ya lo pensaré, o quizá deje la celebración para una fecha más redonda, no sé, el centenario o cosas así.

Sin embargo, el número de entradas es algo más fácil de controlar. Y viendo que me acercaba peligrosamente a una fecha tan redonda que es el número 500, se me ocurrió que podía reservarla para un tema especial.

Además, como anillo al dedo, se da la circunstancia de que, de un tiempo a esta parte, estoy recuperando el ritmo en lo referente al dibujo, a ver cuánto tiempo soy capaz de mantenerlo, algo que podía aprovechar para la celebración. Y, finalmente, parece que me puedo quitar una espinita que tenía clavada desde hace mucho, mucho tiempo.

Un tanto después de que se inventara Internet, o así, cuando comencé a tomarme en serio lo de aportar algo a la Red de Redes, decidí crearme una página web, donde recoger dibujos y demás cosillas que había ido recopilando desde mi etapa como estudiante universitario hasta el presente. Por aquel entonces, la web de webs Dreamers.com estaba comenzando a asentarse en lo que es hoy, la mejor comunidad sobre el mundo del cómic y el entretenimiento que conozco. Y decidí alojar mi web allí. Como soy muy original para los nombres, se llamó "Bac Hylon's Web", y probablemente recordéis que hay por ahí un enlace, en la banda derecha del blog para acceder a la misma.

Durante un tiempo, estuve subiendo allí mis dibujos, cómics... Hasta me sirvió de puente para conocer a un montón de gente, amigos con los que llegué a colaborar en bastantes proyectos, que quedaron también reflejados en dicha web. Así que, en ese sentido, le debo mucho a mi web.


Pero, ¡ay!, llegaron las complicaciones en el trabajo, el maratón de la tesis, la carrera de fondo a continuación en mis primeras experiencias como docente universitario, y cada vez con menos tiempo para dibujar, y sobre todo, dedicar a la web. Y la fui dejando, la fui dejando... El pequeño programita en javascript que había escrito para mostrar las imágenes dejó de funcionar, y ni siquiera fui capaz de sacar un rato para ver qué pasaba y solucionarlo.

Durante mucho tiempo, años, la web ha permanecido inalterada (¡y encima usando la Comic Sans como fuente principal!), mustiándose poco a poco, y sí, quizá alguna vez algún pobre despistado llegara a ella por pura casualidad, pero dudo mucho de que pudiera disfrutarla en condiciones. Total, ya tenía también el blog, y eso me daba más libertad a la hora de hablar de todo un poco, en detrimento de tener que preparar los dibujos para la web anterior.

Hasta que, por fin, como decía al principio, me decidí a recuperar el ritmo y, entre otras muchas cosas en las que voy poniéndome al día, me propongo rescatar la página web. Un nuevo diseño, una nueva interfaz para visualizar las imágenes (Tiltviewer, qué gran invento), y un buen empujón para subir un buen montón de dibujos que tenía aparcados en el disco duro (¡desde 2003!), más otros cuantos más que han ido apareciendo por aquí y por allí y que recuperaré también para la página, que quede constancia de cara a la galería.

¡Bienvenidos por tanto, de nuevo, a la web de Bac Hylon!


No está todo, claro, ya os lo he dicho, pero es que si no me ponía, no terminaba de reestrenar la web. Pero poco a poco iré subiendo el resto de dibujos que tenga inéditos por la web. Mi idea es que, aunque lo que llevaré más al día será el blog, la web quede como un repositorio de mi obra (de lo más interesante, al menos). Así también os ahorraré la necesidad de tener que aguantar mis otras chorradas, de forma que, si en lo único que estáis interesados es en dibujos y más dibujos, los tengáis todos bien organizaditos y recogiditos en un único sitio.

Así que ya tengo otro frente abierto más, junto a mi actividad en el blog, en tumblr, en facebook y twitter... y más cosillas (un par de ellas más, no creo que pueda con tanto) que tengo en mente.

Gracias por vuestra paciencia, por estar ahí, y espero que disfrutéis de la experiencia.

miércoles, junio 20, 2012

Nadie es perfecto, ni siquiera Apple

Por mucho que insistan algunos, no hay nada perfecto en este mundo.

Steve Jobs casi nos hizo creer en ese sueño, pero parece que tras su marcha, Apple no hace sino vivir de las rentas. Y una cosa bien distinta es que le funcione, y otra que sus últimas novedades estén a la altura de las revolucionarias ideas de Jobs.

Y una muestra de que no todo lo que nos viene con el logo de la manzanita es una buena idea la tenemos aquí (en una imagen que me encontré por 9gag y a la que no he tenido más remedio que añadirle una coletilla).


Bueno, vale, para alguno sí que puede ser un artículo imprescindible.

martes, junio 19, 2012

Hora de Bac-Aventuras

Hoy, como voy con prisas, os dejo sólo un dibujillo que hice el otro día.

Vale, la verdad es que me dio envidia de JAB, porque hizo su propia versión con El Niño Gilipollas, y también me quise apuntar al carro.


La verdad es que la serie es un rato friki, pero friki...

lunes, junio 18, 2012

Vuelve la Tira BSOSpirit, ahora B.S.O.S. BandaSonados

¡Pues sí, eso mismo! ¡Vuelve la Tira BSOSpirit!

O casi.

Tanto para los despistados como para los recién llegados, un poco de historia. Resulta que aquí el interfecto venía publicando una tira cómica (o al menos ésa ha sido siempre la intención), centrada en la temática de las bandas sonoras y la música de cine.


Semanalmente (o casi), primero en la web principal, y luego en su blog, la Tira BSOSpirit nos contaba las aventuras y desventuras de un par de aficionados a la música de cine, y de sus admirados ídolos. Con algunos altibajos y algunas irregularidades en la periodicidad, que se intentaban subsanar como buenamente se podía.

Hasta que, a mediados de 2009, por unas cosas y por otras, la tira se ve interrumpida sin visos de continuidad. La web madre, BSOSpirit, también sufre un notorio parón en sus actualizaciones, que también se van desgranando conforme se va pudiendo (qué remedio).

Debo añadir, por lo que a mí como responsable de la tira se refiere, que también durante ese tiempo se produce un bajón generalizado en mi producción, salvo contadas ocasiones en las que casi es necesario apuntarme con un arma para que me siente a dibujar. Azares de la vida, trabajo acumulado, procastinaciones varias... cualquier excusa es buena, siempre que sirva. Pero sobre todo, debo achacarlo a una mezcla entre desgana y desmotivación a la hora de ponerme a dibujar. Sí, soy un mierder, qué le vamos a hacer.

Por fin, hace ya unos cuantos meses, vuelve la nueva y remozada BSOSpirit, con una nueva imagen, una nueva gestión de contenidos y, sobre todo, sangre joven con muchas ganas de sacar adelante la página (y con tiempo libre para dedicarle, que ésa es otra). Pero aún faltaba una pieza para completar el puzzle, y así me lo hacían llegar, de las más variadas formas: directa, indirectamente, con mimitos, secuestrándome la cuenta del Farmville, amaneciendo con una cabeza de caballo en la cama... De todo ha habido (o no).

Y hete aquí que por fin me decido a revivir la tira. No es que antes no tuviera tiempo para hacerla (como me dijo un sabio amigo, "si no tuvieras tiempo, estarías muerto"). Es sólo cuestión de organizarse bien y, sobre todo, de motivarse para arrancar. Y una vez logrado esto, el resto es dejarse llevar.

Así pues, vuelve la Tira, remozada, un poquito remasterizada, aquí y allí, y con un nuevo nombre. No es que el de antes ya no valga, no es que cambiando el nombre cambie la tira (ya lo dijo Shakespeare). Pero lo cierto es que nunca me terminó de convencer, y aprovecho el nuevo arranque tras el tiempo transcurrido para buscar un nombre que me parece más acertado. Y, además, como a mí me gusta, con sus dobles sentidos.

¡Bienvenidos a la Tira B.S.O.S. BandaSonados!


Sirva toda esta parrafada como disculpa, buscando un perdón que no merezco, porque va siendo hora de ponerse al día, y de alguna forma hay que justificar estos tres años de parón. Tal parece que a la tira le afectó la habitual maldición de los premios. Fue serle otorgado el "Spooky de Oro" como mejor webcómic de cine (¡gracias, Alex!), y paralizarse la publicación. Pero como ya os digo, no le echéis la culpa al premio, echádmela a mí.

O, mejor aún, echadle la culpa al protagonista de la tira, la primera de la que será la cuarta temporada. A ver cuántas consigo hacer del tirón, esta vez.

Ya sabéis, cada semana, una nueva tira en B.S.O.S. BandaSonados.

domingo, junio 17, 2012

Cuenta Atrás para el Festival BSOSpirit: Úbeda 2010

Tal y como comenté, y para que mis vivencias de entonces, pese a haber transcurrido ya la friolera de 2 años, no caigan en saco vacío, aprovecho la coyuntura y, ahora que queda un suspiro para el próximo Festival Internacional de Música de Cine "Ciudad de Úbeda" "Provincia de Córdoba", quiero recordar lo que dieron de sí, desde mi sesgada (y, a todas luces, incompleta) perspectiva, aviso, las dos ediciones anteriores.

Así pues, comenzaremos con la edición del año 2010, el 6º Festival. Ignoro si el color elegido para el póster tenía o no relación con el Mundial de Fútbol que vivimos justo por esas fechas, pero hay que reconocer que fue de lo más indicado y apropiado, dadas las circunstancias.


En el sexto año se apreció un punto de inflexión en la trayectoria del Festival (que se acentuaría aún más en la siguiente edición), y es que muchas cosas cambiaron en el desarrollo del mismo. Está claro que organizar un evento de estas características no es nada fácil, como lo es aún menos hacerlo, como en este caso, durante seis años consecutivos.

Así, en consecuencia, es lógico y hasta natural que, por los más diversos motivos, siendo uno de los principales la simple y llana evolución, se produzcan alteraciones y cambios en la fórmula, siempre con vistas a mejorarla. A veces funcionan, y otras no. A veces nos gustan, y otras, pues no. Pero como ni es fácil tomar según qué decisiones, ni tampoco está en mi mano el poder controlar esos cambios, pues qué le vamos a hacer.

Uno de las principales novedades con respecto a años anteriores fue el cambio de sede del pre-festival, es decir, esa etapa en la que antes de que dé comienzo el evento en sí, en Úbeda, hay que terminar de refinar ciertos detalles, como por ejemplo, los penúltimos ensayos con la orquesta. Dado que ese sexto año comenzamos a colaborar con la Orquesta Filarmónica de Málaga, era natural que los últimos retoques se llevaran a cabo en dicha ciudad.

Allí contamos con la presencia de los principales invitados al Festival de ese año. Uno de ellos ya era conocido por Úbeda, el fantástico Michael Giacchino, que volvía, esta vez como Presidente de Honor del Festival. Cabe destacar su implicación con el evento, y su complicidad para con nosotros, viviendo como uno más de los españoles el triunfo de la selección de fútbol en el Mundial. ¡Todo un personaje!


¡Y además, su regreso a España coincidió con el tan esperado final de "Lost"! No cabe duda de que su aportación al evento fue de lo más singular. Como lo fue la presencia de otro invitado, un grande entre los grandes, el fantástico Dave Grusin, dado que, por si no fuera suficiente poder contar con él, coincidió con la reedición de dos de sus más grandes trabajos, "Tootsie" y "The Goonies", imposibles de encontrar en sus ediciones anteriores (ediciones con una importante carencia de material, hay que añadir). Para que luego hablen de casualidades y oportunidades.


La presencia de Grusin sirvió de puente para contar con la colaboración de una artista del calibre de Pasión Vega. Disfrutar en Úbeda de la voz de Vega con Grusin al piano es una sensación difícil de expresar con palabras.

Otro de los invitados que se estrenaba este año (y que volvería al siguiente) fue Christopher Lennertz. Todo un ejemplo de profesional y amante de la música de cine, y una encantadora persona, rodeada además, de gente tan capaz y tan amable como él mismo. Aquí, junto a mis compañeros Fernando y Teresa, os presento a Philip White (Felipe, para los amigos), oriundo de España, pero residente en Los Ángeles, y colaborador habitual de Lennertz. Todo un placer el haberles conocido.


Otro gran descubrimiento, al menos para mí, fue el joven y prometedor compositor Nathan Barr. Con unos cuantos trabajos ya a sus espaldas, yo había comenzado a seguirle la pista a raíz de la serie "True Blood", y fue todo un placer conocerle en persona. Junto a él, otra cara conocida de anteriores ediciones, la bellísima Lisbeth Scott, que ya colaborara con John Debney en la suite de "The Passion of the Christ" que se interpretó en Úbeda en 2006, y que volvía ahora como colaboradora de Barr. Qué gran complicidad y sinergia se manifestaba entre ambos, profesionalmente hablando. Claro que, el que anteriormente hubieran sido pareja seguro que tenía algo que ver.


Junto a ellos, contamos también con otro reputado compositor y gran profesional, Randy Edelman. Un tanto peculiar en cuanto a su carácter, es lo que tienen muchos artistas, pero un encanto de persona cuando llegabas a calarle. Y gran responsable de que el recital monográfico de aquel año, centrado en la interpretación en primicia del material musical para la segunda temporada (no hay que olvidarlo) de "True Blood", a cargo de Barr, Scott y él mismo, llegara a buen término, a pesar del poco tiempo disponible.


Mi labor durante dicha edición estuvo centrada en echar una mano en la coordinación en Málaga, junto a estos invitados, y, una vez ya en Úbeda, pues lo de siempre, estar disponible para las más diversas tareas. Unos días en los que no paras, pero que disfrutas como un indio. Eso sí, no me preguntéis por el desarrollo de charlas y demás, porque ves bien poquito. Qué le vamos a hacer, como digo siempre, sarna con gusto no pica.

Otro de los cambios sustanciales en cuanto a ediciones anteriores vino en forma de las figuras, basadas en mi diseño de Jerry Spirit (mascota emblema de la web BSOSpirit), que usamos como trofeos para los invitados destacados y para los ganadores de los Premios GoldSpirit, que se entregan en el transcurso del Festival. Una entrega que, tradicionalmente, se llevaba a cabo en una gala especial, que se celebró por última vez en la quinta edición.

Vale, recordemos que entonces la gala salió un poco desastre, fallaron muchas cosas, tanto a nivel de personal como técnico, pero era uno de los actos que le daba entidad al Festival. Yo la eché mucho en falta este sexto año, y me consta que no fui el único.

Volviendo a las figuras, dado que no había posibilidad de realizarlas como en ocasiones anteriores y que el tema se retrasó más de lo debido, al final hubo que recurrir a medidas de urgencia. Gracias a Dios, nuestros amigos en Alfarería Tito estuvieron al quite y, en mi opinión, supieron estar a la altura de las circunstancias. Todos los agradecimientos del mundo son pocos para ellos.


Dadas las restricciones en tiempo, se optó por un término medio, respetando en la medida de lo posible el diseño original, pero dándole un toque más artesano, integrando la figura en una especie de "botijo". Particularmente, encontré el resultado de lo más cuco, y en tanto en cuanto la idea original era mía, me maravilló el ver cómo otra persona la plasmaba, al combinar de paso el emblema de los premios con la cerámica típica ubetense. Agradezco también en estas líneas a Juanra Hernández Almagro por las fotos de la copia del prototipo que atesora con orgullo.


Sí, claro, hubo quien prefería el "muñequito" y que miraba con ojos raros a esta nueva idea. Francamente, si no fueron capaces de apreciar el arte y la profesionalidad plasmados en el trofeo, habida cuenta del tiempo récord en el que se gestó, por mi parte, que les den morcilla.

En cuanto al resto del Festival, se desarrolló más o menos conforme a lo esperado. Hubo momentos francamente buenos, en el recital, en el concierto (con dos piezas "sorpresa" fuera de programa, que hicieron vibrar al Hospital de Santiago), y al final siempre queda la alegría de reencontrarse con tantos y tan buenos amigos, en una cita anual ineludible.

Aunque sí que debo indicar que en esta ocasión eché de menos a muy buenos amigos. Por las fechas en las que nos encontrábamos, la maldita crisis ya comenzaba a hacerse notar, y entre eso y algunos imprevistos de última hora, eché en falta a grandes amigos (Óscar, Marcus, Dani...). Y eso que aún quedaba el séptimo año, donde esta sensación de añoranza se acentuó aún más.

Pero, sin dejar de lado estas ausencias, me quedo con las imágenes del último día, el domingo, donde entre las firmas de invitados a los asistentes y la comida de fraternidad entre congresistas, queda hueco para irse despidiendo como Dios manda de los amigos, a sabiendas de que más pronto que tarde nos volveremos a reunir para una frikada de este estilo.

No tengo tantas fotos (y las que no me pude hacer) como quisiera, pero aquí dejo unas cuantas de muestra y recuerdo.

Con Jaume Piquet y Sergio Hardasmal

Izquierda: Sergio de la Puente y Sra., y Roberto. A nuestra derecha, Teresa García y Pedro, Jose y Aritz Villodas y Sra.

Con Asier G. Senarriaga y Teresa García

Por supuesto, esto es siempre mi opinión, tan discutible como la de cualquier otro. Para mí, siempre quedará el listón del cuarto año, que me pareció casi perfecto, pero eso tampoco debe de desmerecer al resto de ediciones.

Termino así mi crónica, tan resumida y tan atrasada, a estas alturas, del sexto Festival de Úbeda, y espero poder contaros pronto mis impresiones sobre el séptimo año, y sobre lo que ha de llegar en breve.

jueves, junio 14, 2012

Europoca gana

Algo debe de fallar en Matrix porque no me siento en sintonía con el resto... Me siento muy desmotivado y no me extrañaría que de aquí a nada apareciera un Agente del lugar más insospechado para aplicarme un correctivo.

Así que, mientras aún pueda, voy a dejar mi opinión sobre el evento que está monopolizando la mente de todos en este instante, a pesar de la que está cayendo (y de la que viene de camino). Llamadme aguafiestas si queréis, pero es lo que siento, y es sólo un ejemplo.


Aunque en el fondo, he de reconocer que todos ellos tienen algo en común, tienen que irse fuera para que triunfen y se les reconozca.

En fin, como andamos escasos de pan, ¡que venga el circo!

miércoles, junio 13, 2012

Música de Cine en Córdoba

Se nos echa el tiempo encima, y yo sin hablar del Festival Internacional de Música de Cine "Provincia de Córdoba", que empieza en menos de dos semanas.

¿Qué? ¿Cómo? ¿"Provincia de Córdoba"? ¿Pero ese Festival no era en Úbeda? Exactamente. Tras siete ediciones (de las que aún tengo pendiente hablar, por lo menos de las dos últimas) consecutivas, citas anuales ineludibles para los amantes de la música de cine en la ciudad renacentista perdida entre olivares jiennenses, al final la octava edición cambia de sede. ¿Para bien? Seguro que sí.


Casi nos pilla el toro, pero diversos motivos, de los que tampoco merece la pena hablar ahora (ya habrá tiempo para ello, y bien sabido es que a cada cerdo le llega su San Martín), han ido prorrogando día tras día, y mes tras mes, la fecha del anuncio de la celebración de dicho evento.

Al término del VII Festival de Úbeda, se quedó el ambiente muy enrarecido, como con un agridulce sabor a despedida, pero me consta que la organización ya estaba entonces en marcha, preparando la octava edición, aun sin saber con total certeza en qué lugar se llevaría a cabo.

Con todo y eso, un anuncio que perfectamente se podía haber hecho público a finales del año pasado, permitiendo a mucha más gente plantearse la asistencia y organizarse las vacaciones, no pudo hacerse oficial hasta hace unas semanas. Aunque para entonces ya era un secreto a voces que la nueva sede iba a ser la Ciudad de la Mezquita, que acogió con los brazos abiertos la propuesta.

Más medios, más accesibilidad, mayor capacidad y sobre todo, mayor interés, han hecho posible que, finalmente, del 25 de junio al 1 de julio, se celebre el Festival Internacional de Música de Cine "Provincia de Córdoba".

¿Quiere eso decir que "Úbeda" ya forma parte del pasado? Sí, pero no. Aún tiene mucho que decir, aunque de eso ya hablaremos otro día, también. Por lo pronto, y sin dejar de echar la vista atrás, asomémonos al presente, que del futuro ya nos ocuparemos mañana.


En cuanto a lo que me concierne personalmente, el adelanto de fechas no me ha venido bien, por coincidir con los exámenes de junio, lo que me impedirá asistir a la totalidad del evento (y no digamos ya participar en la organización, aunque mi papel ya se había ido mermando progresivamente a lo largo de las pasadas ediciones, por suerte o por desgracia). Espero no obstante que dicho cambio de fechas no suponga demasiado inconveniente para el público. Sería una pena perderse todo lo que el Festival nos va a ofrecer.

No voy a detenerme en detalles del programa (que podéis consultar casi al completo aquí, y preparaos un pañuelo para limpiaros las babas), pero ahí va un resumen. 7 días de Festival (de lunes a domingo) con 7 conciertos en total, galas de entrega de premios, proyecciones (con la participación de los compositores de las bandas sonoras en cuestión), y talleres y charlas, continuando con la tónica de anteriores ediciones. Todo ello, en el marco incomparable (sí, Úbeda también es incomparable, por eso no voy a hacer comparaciones, valga la redundancia) del entorno de Córdoba y cercanías.

Y en cuanto al plantel de invitados, nada despreciable tampoco. No voy a desmerecer la labor de los responsables del Festival desgranando aquí las virtudes de los mismos, que para eso está la web con la información al completo. Pero sí que os voy poner los dientes largos, por lo menos. Los asistentes a ediciones pasadas recordarán a Roque Baños, Carles Cases, Mark Isham, Blake Neely y Christopher Young. A estos reputados profesionales y mejores personas se unen este año artistas del calibre de Trevor Morris ("The Tudors"), Lucas Vidal ("Mientras Duermes"), Richard Bellis ("It"), Murray Gold ("Doctor Who"), Cliff Martinez ("Traffic") y el ganador del Oscar por "The Artist"Ludovic Bource.


Como para perdérselo (y lo digo mientras me doy coscones en la pared).


¿Y qué ocurre entonces con Úbeda este año? Pues estad atentos, mientras sigo intentando convenceros recordándoos qué fue de las dos citas anteriores en próximas entradas de este blog.


lunes, junio 11, 2012

Apariciones estelares y apariciones estrelladas

Llega otro lunes y... vaya panorama. Porque hay que tomarse las cosas con buen humor y filosofía, y con algo de esperanza (en minúsculas, nada de nombres propios, ¿eh?), que si no...

Y mira que no me gusta tratar el tema de la política por aquí, mira que no me gusta nada...

Pero hay momentos en los que necesita uno desahogarse, y hablar. Por los que, debiendo hablar, no lo hacen.

Porque, a la vista de cómo está el panorama actual en este país, parece que, cuando se trata de las apariciones en público de nuestro así llamado presidente del gobierno, nos vamos a tener que conformar con este tipo de apariciones.

Y a más de uno todavía le amargará el desayuno. Pero nos tenemos que dar un canto en los dientes, porque siempre será mejor que se nos aparezca así, que de esta otra manera.

Porque entonces sí que querrá decir que la cosa está muy malita. Como dicen algunas ministras, Virgencita, Virgencita, que me quede como estoy...

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